APLICACIONES
Relieve
El estampado en relieve es el proceso mediante el cual se transfieren las microestructuras de la lámina de níquel a un sustrato de película polimérica. En esta etapa se replica el patrón holográfico a escala de producción, obteniéndose la película holográfica en bruto que, posteriormente, será metalizada y laminada. ROEM Emplea dos tecnologías principales de estampado en relieve: el prensado térmico y la transferencia de microestructuras curadas por UV.
Transferencia de microestructuras mediante prensado térmico y curado por UV
En el estampado térmico (también conocido como estampado en caliente o estampado duro), la plantilla de níquel se monta sobre un cilindro estampador calentado. Un sustrato de película termoplástica, normalmente PET, BOPP o PVC, con espesores que oscilan entre 12 y 50 micrómetros, se alimenta a través de la estación de estampado. A medida que la película pasa entre el cilindro estampador calentado y un rodillo de apoyo a presión, la combinación de calor —que ablanda el termoplástico— y presión hace que la superficie de la película se adapte a las ranuras microscópicas de la plantilla de níquel. Cuando la película se enfría, conserva una reproducción positiva exacta de la superficie microestructurada de la plantilla.
El proceso de estampado térmico requiere una optimización cuidadosa de tres parámetros clave: la temperatura (que debe estar por encima de la temperatura de transición vítrea del sustrato polimérico, pero por debajo de su punto de fusión), la presión (suficiente para forzar el polímero a entrar en las microranuras sin provocar deformación) y la velocidad de línea (que determina el tiempo de permanencia y afecta la fidelidad de la replicación). Las máquinas de estampado modernas pueden alcanzar velocidades de producción superiores a 1.000 metros por hora, gracias a un control preciso de la tensión y a un guiado automático de los bordes.
La transferencia de microestructuras curada por UV constituye un avance más reciente en la tecnología de estampado. En este proceso, se recubre primero la película sustrato con una resina curable por ultravioleta. A continuación, se presiona la plantilla de níquel contra la resina aún no curada, imprimiendo el patrón de microestructura. Mientras la plantilla permanece en contacto, se aplica luz ultravioleta para curar la resina, endureciéndola y fijando las microestructuras. Posteriormente, se separa la plantilla, quedando una réplica precisa sobre la superficie de la resina curada. El estampado por UV ofrece varias ventajas: opera a temperaturas más bajas, proporciona una definición de características más nítida y puede emplearse en sustratos sensibles a la temperatura.
Tras el estampado en relieve, la película conserva el patrón completo de relieve microestructurado, pero resulta casi transparente, pues las microranuras por sí mismas no reflejan la luz de manera eficiente. La etapa siguiente, la metalización, convertirá estas estructuras invisibles en espectaculares efectos ópticos.