APLICACIONES
Laminación
La laminación es el paso final de la producción, en el cual el metal…
La película holográfica zed se une a un material de sustrato para obtener el producto terminado. Esta etapa convierte la película holográfica independiente en un material funcional, listo para integrarse en envases, etiquetas, tarjetas o aplicaciones decorativas.
Adherencia a papel y otros sustratos
El proceso de laminación utiliza calor y presión para unir la película metalizada al sustrato objetivo. En primer lugar, se aplica una capa adhesiva ya sea sobre la película holográfica o sobre el sustrato. A continuación, ambos materiales se hacen pasar por rodillos de laminación calientes bajo una presión controlada, lo que genera una unión permanente. Los parámetros específicos del adhesivo y del proceso dependen del material del sustrato y de los requisitos de uso final.
Para los sustratos de papel y cartón, que son los materiales más comunes en la industria del embalaje, se emplean habitualmente adhesivos a base de agua o termofusibles. El proceso de laminación debe tener en cuenta la absorbencia y las características superficiales del papel. El papel artístico estucado ofrece una superficie lisa que garantiza una excelente adherencia de la película y un aspecto visual superior, mientras que los papeles kraft sin estucar pueden requerir ajustes en la formulación del adhesivo. Las temperaturas de laminación suelen oscilar entre 80 y 120 °C, con una presión calibrada para asegurar un contacto completo sin comprimir el sustrato de papel.
Para sustratos no papel, como los plásticos, los textiles, el cuero y los materiales sintéticos, el proceso de laminación se adapta en consecuencia. Los sustratos plásticos, como el PVC, el PET y el policarbonato, pueden laminarse mediante unión térmica o con adhesivos curables por UV. Las aplicaciones textiles requieren adhesivos flexibles que mantengan la resistencia de la unión durante el drapeado y el lavado de las telas. Las aplicaciones en cuero y en materiales sintéticos exigen adhesivos con una excelente adherencia a materiales de baja energía superficial.
Tras la laminación, el material compuesto puede someterse a operaciones adicionales de acabado según la aplicación: troquelado para obtener etiquetas o calcomanías individuales, corte en tiras para obtener anchos más estrechos, corte en láminas a dimensiones específicas o tratamiento de superficie para prepararla para la impresión posterior. El laminado holográfico terminado está ahora listo para integrarse en el producto final, ya sea un paquete de cigarrillos de alta gama, una caja de cosméticos de lujo, una tarjeta coleccionable, una etiqueta de autenticidad o cualquiera de las innumerables aplicaciones en las que la litografía nano‑visual aporta valor mediante efectos visuales espectaculares y una sólida protección contra la falsificación.
En ROEM , nuestra línea de producción completa abarca las siete etapas, desde el diseño hasta la laminación, con puntos de control de calidad en cada paso del proceso. Esta capacidad de integración vertical garantiza que nuestros clientes reciban materiales holográficos de alta calidad y uniformes, que reproducen fielmente la visión creativa definida durante la fase de diseño en Holoshop.