APLICACIONES
Material BOPP
El BOPP es un material rentable, adecuado principalmente para escenarios de producción a gran escala y bajo costo en los que el requisito de precisión no es extremadamente elevado. Presenta un excelente desmoldeo gracias a su baja energía superficial, lo que hace que, de manera natural, no se adhiera fácilmente al molde durante el proceso de moldeo, sin necesidad de tratamientos adicionales de desmoldeo, mejorando así la eficiencia productiva.
En cuanto al rendimiento de procesamiento, el BOPP requiere entre un 30 % y un 40 % menos de energía para el sellado térmico que el PET, lo que permite una mayor velocidad de procesamiento y menores costos de producción, siendo esta su ventaja más destacada. Su precisión en la reproducción de la microestructura es elevada (a escala micro), pero el borde de las microestructuras reproducidas resulta ligeramente difuminado, lo que lo hace poco adecuado para aplicaciones de precisión a escala nanométrica.
También existen ciertas limitaciones en la aplicación del BOPP. Su tasa de contracción térmica es relativamente alta (2–3 %) y tiende a deformarse durante el moldeo a altas temperaturas, lo que restringe su uso en aplicaciones de alta precisión. Además, su energía superficial es baja (30–34 mN/m), por lo que requiere un tratamiento de corona intensivo (energía superficial ≥ 42 mN/m) o una imprimación previa al moldeo por UV; de lo contrario, la adhesión del adhesivo UV será deficiente, lo que provocará el desprendimiento de las microestructuras. Su resistencia al calor es moderada, y la temperatura de servicio continua no debe superar los 80 °C.